Viaje x Argentina - Etapa 4

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Viaje x Argentina - Etapa 4

Mensaje por Invitado el Mar 17 Feb 2009, 02:51

Bitácora de viaje # 13-4: Etapa 4, Palpalá (Jujuy)

Ybrero en ruta, (250 cc.):
Danny Karaoke

Derrota:
Pampa de los Guanacos, Santiago del Estero hasta Palpalá, Jujuy pasando por rutas 16 y 9-34 (N)

Kilómetros y tiempos:
507,7 Kms en 10h:52’ (etapa IV)
2.364,2 kms en 1d 20h:59’ (netos de viaje)

Total bruto desde salida de Bs.As.: 2.412,0 kms


Emociones.
Ansias por llegar pronto a destino y conocer personalmente a los nuevos amigos.
Sorpresas a cada paso, al descubrir la belleza natural del paisaje siempre cambiante e imponente que cada región tiene para ofrecer, cuando llegás a un pueblo o una ciudad y contemplás la flora y fauna en su estado más salvaje.
Cuando esas cosas se combinan en una misma situación, es muy difícil describirles -encontrando las palabras “exactas”- lo que uno siente al estar a casi 1800 kms de casa, en un lugar nuevo, de belleza imponente y sobrecogedores paisajes a los que no estoy acostumbrado. Todo eso ruteando en moto y con un bonus track: conociendo gente de la mejor, puro corazón y buena onda en todo momento. Gente sencilla, sin vueltas extrañas ni “apariencias frívolas”. Como decía el tema de TTM, “gente que te invita a su casa dormir”, por ejemplo. Gente que es GENTE, en el sentido profundo de la palabra. Puntualmente me refiero al amigo e ybrero Luis (Centauro), su novia (Solange) y la familia de Luis, compuesta por su mamá (Yoli) y su papá (Enrique).
No podría tener suficientes líneas durante varias bitácoras para agradecerles el buen trato, cordialidad, generosidad (y paciencia) con la que me han tratado desde el momento de mi arribo a Jujuy, haciendo que mi estadía sea mucho más que sumamente grata. Unos capos TOTALES. Estas fantásticas personas -a quienes conozco desde sólo hace 1 día- se desvive en atenciones y te hace sentir bienvenido en todo momento.

Aunque complicado, es la intención de esta bitácora tratar de poner en palabras algunas de esas emociones. Espero que las fotos elegidas ayuden también con ese objetivo.

A la familia Obando de Jujuy -en 1era instancia y de todo corazón- va dedicada esta bitácora.

Ya estando casi en la mitad de mi travesía, se va acumulando mucho material en fotos, vivencias y otras cosas que pasan todos los días como para acomodarme y tener el tiempo necesario de hacer una buena bitácora donde comentarles todo pero -de cualquier manera- he de intentarlo, así que aquí voy una vez más:

Mañana de jueves soleada en el pueblo de Pampa de los Guanacos (Santiago) y la encargada de servirme el desayuno tiene el (buen?) tino de colocar C5N en la tele. Ahí puedo ver noticias sobre Bs.As. que se anotojan tan lejanas a mi buen estado de ánimo como las pisadas del hombre en la Luna. Por ejemplo veo que -durante un control de alcoholemia en Mardel- resulta que a un conductor ebrio le lleva el auto la grúa por su “estado” y el muy ganso tiene el tupé de enojarse, salir corriendo y tirar tanto una moto de la policía como caerse al mejor estilo blooper… y pienso: a veces qué estúpidos que somos y engreídos al complicar nuestras vidas de semejante manera. Veo a la señora que sirve el desayuno junto a tres señores sentados en mesas contiguas hablando de las novedades del pueblo, con buen humor que contagia sonrisas mientras chusmean sanamente meta sacar cuero a todo el mundo. No puedo evitar sentir un poco de envidia sana y al observar que cambia la imagen de la tele, mostrando a Capital Federal con el habitual tránsito complicado de la hora pico, nuevamente la suave luz matutina y el canto de un gallo contrastan con el infierno que propone la TV, a la que solo yo parezco estar dando algo de bolilla. El ajetreo y los asuntos de las calles de ripio que predominan en “Guanacos” de pronto parecen cosas mucho más agradables en las que dedicar energía; así que opté por ignorar “la caja idiota” (como la llama Homero) a partir de ese mismo instante. Salta y Jujuy ocuparían mis pensamientos, de manera mucho más productiva.

Fue una promesa realizada oportunamente al amigazo Centauro y también la posibilidad de rutear con Lúcia conociendo nuevos lugares, sin temerle a las distancias, tiempos o nubes cobardes. Dados esos factores - y con este nuevo amanecer- la ruta 16 llamaba a la “acción” otra vez. El clima era de sol pleno y aun faltaban casi 500 kms hasta Jujuy, pero antes quedaba encontrarme a los dos ybreros de Salta a unos 70 kms antes de llegar a mi destino. Cabe mencionar que ellos me aseguran también que ya están trabajando en su bandera oficial del club. Ojalá podamos verla pronto!

Luego de otra noche de descanso y una buena ducha tibia previa al desayuno, mis pies estaban un poco mejor y aunque todavía no funciona el empeine para pasar los cambios, la vengo piloteando bastante bien y cuidando en extremo cada paso dado para no caer de nuevo.

Tomando los primeros kms de la ruta 16 llego a un punto donde la tierra es sumamente arcillosa. Ahora, con la claridad del día, mucho del paisaje circundante que anoche me parecía “campo” o “vacío” se muestra como una tupida selva que amenaza con meterse en la senda… y a veces lo hace. No tanto con las plantas o árboles como sí pude observarlo con los animales, con ejemplos: luego de una curva bastante cerrada hacia la izquierda; circulando a 80 km/h veo al salir de ella observo un tropel de 7 burros grises con panzas blancas como el de Shrek, que estaban terminando de cruzar la ruta por la mano contraria a mi sentido de circulación. Tuve que maniobrar -no sin algo de suerte- para no llevarme puesto a uno de los malditos asnos.
Me habían advertido los muchachos de Jujuy y Salta que tuviera especial atención con este tema de los “bichos” que se cruzan, ya que la ruta 16 atraviesa zonas escasamente pobladas. Era infrecuente ver sobre la ruta cartel alguno con indicación útil (menos mal que andaba con el GPS encima). Cada puñado de kms aparecía un neumático empalado a modo de “mojón” indicador para algunas estancias que se hallaban tierra adentro, a varios kms de la ruta.
Dicho esto, los animales eran amos y señores de la zona. Caballos, chanchos, vacas y algunas aves iban y venían aquí y allá. Incluso en un momento me sorprendió divisar un cachorro de felino (sería un yaguareté?) que cuando quise parar y fotografiarlo se escondió nuevamente en la maleza. Con eso me vino la idea de “volá de acá, ganso! No ves que seguro la mamá yaguareté viene y te morfa??!!” Recordé dónde estaba y preferí no llegar a un encuentro cercano del tercer tipo. En una de esas el felino era la carnada para ver si algún humano iluso se detenía y “doña cheetara” se lo lastraba!
Rajé de ahí a pleeeeeeno! Sarasasasaa !

Pasé la localidad de Monte Quemado y llegué a Joaquín V. González, donde recargué combustible y aproveché a chequear los sms del celu, mientras ultimaba detalles para coordinar el encuentro con los amigos de Salta: Carlos y Martín, estimado para luego de las 16hs. Al ingresar en territorio salteño, detuve la marcha para informar a los amigos del club ybrero sobre la nueva “conquista” provincial.

Fue todo un impacto visual notar el gran cambio de panorama, con la Cordillera de los Andes a la vista. Cosas como esa simplemente te dejan sin aliento. La ruta comenzó a mostrar elevaciones y descensos más pronunciados y la vegetación se mostraba de un color más amarillento y aspecto árido en lugar de los habituales tonos oscuros de verde pululantes de vida, presentes en las anteriores provincias del litoral mesopotámico.

Finalmente doblé hacia el Norte más allá del mojón donde estaba el kilómetro 1500, el cual me recordaba lo lejos que estaba de mi hogar, una vez más. Tomé la ruta Nro 9-34 (No se ponen de acuerdo: Para Salta es la Ruta 9. Para Jujuy, la 34) Divisé un parador al costado de la ruta, a la altura de la localidad salteña de Lumbreras y me clavé un chori ahí nomás, a modo de almuerzo oficial. Mientras estacionaba y acomodaba mis bártulos en la entrada al pseudo-local, presencié cómo un camionero se trataba de chamuyar a una mochilera y le ofrecía transporte a cambio de… tú ya sabes. La chica le declinó la oferta porque se había acercado al puesto de choris solo para ir al baño -según le dijo al camionero- y su novio (también mochilero) la estaba esperando en la sombra de un arbolito cercano. Cabe mencionar que el calor era agobiante… y encima no había lugares a la mano para repararse del sol.
Cómo son las cosas de jodidas a veces: hacía 24 horas en medio de un aguacero correntino no había reparo de ruta para secarse o mirar el fucking GPS. Ahora, ya estaba en territorio salteño y no había reparo del sol o el calor. Pensé en un posible post: “salís a la ruta si hay sol?” ja ja ja

Hasta ese momento la 16 había tenido algunos tramos muy buenos, otros sin demarcación o con grandes baches y algunos en obra, con abundante tierra colorada y vegetación salvaje circundante; pero todos los segmentos eran, generalmente, muy despoblados.

Por fin, llegué a una YPF en Gral. Güemes para esperar a los ybreros Salteños, ubicada casi 70 kms afuera de Salta Capital y de allí partiríamos a encontrarnos con don Luis (Centauro) en Jujuy, quien informaba a eso de las 17hs vía sms que se estaba derritiendo bajo el sol de la ruta mientras nos esperaba llegar.

Aguardando la llegada de Carlos y Martín, aprovecho para comenzar a armar la bitácora de la etapa Nro. 3 y postearla en el foro del club, ya que la YPF tenía algo que era sumamente conveniente en este punto del camino: Wi-Fi.

Mientras iba por un 40% del relato, veo bajarse a los muchachos de dos ybr 125 chinas idénticas, de color azul, relucientes bajo el sol de la tarde, y en seguida nos reconocimos. Salutaciones mediante, posteé la media bitácora que estaba armando, a modo de “alimentar al león”. Un tramo corto, hasta la entrada de autopista a Palpalá y ahí estaban aguardando nuestra llegada los amigos Luis (Centauro) y Marcelo, con sus YBR 250 y Motomel Skua 150 enduro, exhibiendo su orgullosa bandera nueva del club ybr Jujuy, al costado del camino. Fue en lo personal una alegría indescriptible ver a los chicos ahí, esperando a la vera del camino. Procedemos con los saludos, presentaciones y fotos oficiales, dirigiéndonos a la casa del amigo Luis, todos juntos.

Luego de la entrega de remeras, Luis ofrece gentilmente quedarme en su casa, con su familia y acepto gustoso. Ya habían preparado una habitación para mí y todo. Increíble. La gentileza de esta noble familia es, luego de muchos kilómetros recorridos, todo un regalo de lujo para mí, he de confesarles. No podría agradecerles con suficientes palabras, por todo lo que hicieron y hacen para que la pase bien. Los detalles, están en todo. Unos genios totales.
Veo que la decoración de mi habitación abundan afiches Xeneizes (Bueh, nadie es perfecto, ja ja) y también para el lado musical, el amigo Centauro es fana de Queen a pleno. Alta banda, sumamente agradable el cuarto que me asignaron. En eso noto que hay un SDF-1 de Robotech armado con rastis, con lanzamisiles y todo! Estaba muy bueno, lo hizo Luis cuando era chico y ahí quedó inmortalizada su obra… Justo que siempre quise tener uno, pero verlo armado con tanta precisión como si fuera una pieza de modalismo, me cayó de mil maravillas.

Como seguimos? Luis notó que andaba rengo y decidió llevarme para visitar un “doctor alternativo” que hacía masajes y colocaba ungüentos, para ver si podía solucionar mi problema de los pies. Me dejé hacer y ahí fuimos, luego de despedirnos de los amigos Salteños que tenían más de cien kms hasta regresar a su provincia y quedamos para vernos todos nuevamente el sábado y rutear juntos.
Fue un toque gracioso recordar las similitudes de la escena de Karate Kid donde el Sr. Miyagui le hace las curaciones en el vestuario a Daniel-San (cuaaack) y al final éste sale airoso del campeonato, así que con masajes en los pies y unas vendas que me colocaron, cuando salí del local de “hierbas medicinales” estaba mucho mejor. Quizá era psicológica mi dolencia? Puede ser… pero los pies en realidad aun estaban hinchados.
Ahí conocí a Solange, la novia de Luis y una gran “ybrera” entrenada en el saludo tripasónico (lo domina a pleno) y también excelente fotógrafa motera, compañera del camino.
Ya con un alivio al respecto, gracias al Sr. Federico “Miyagui” y sus medicinas naturales, nos fuimos a solucionar el otro problema: luego de más de 2.000 kms recorridos en menos de 4 días, la transmisión de la moto daba claros signos de flojera.

Fuimos al taller de confianza de Luis, donde oh sorpresa… tal como ocurrió cuando lleve a Lúcia al service en zona Sur, en lo de Chipy, nuevamente aquí había sobre el banco de desarme una Twister color negro (realmente “naked”) y con el motor 100% abierto, igualita a la que tiene el amigazo Martincho pero ciertamente, no en el mismo estado.
El mecánico confirma que el desgaste de la transmisión es bastante grave y ajustó la cadena, aparte de lubricarla. Para efectuar el cambio completo, siendo jueves a la noche y con el fin de semana a la vuelta de la esquina, decidí redoblar mi cuidado de marcha durante el regreso y no exigir la moto más de lo debido, esperando hasta mi regreso a Bs.As. para realizar el cambio de transmisión completa.

Otro detalle negativo de este problema, es que me impide continuar mi ruta atravesando las montañas y regresar vía Mendoza (tenía la esperanza de encontrarme con el amigo Ferreira allí y los ybreros mendocinos, a modo de broche de oro) pero esta vez no va a poder ser. De regreso, derechito a casa. Igualmente estimo que aguardan paisajes espectaculares durante el derrotero de regreso. Haremos Mendoza (se Dio vuole) con los ybreros Zavnick, Marina, Malonero y afines en la travesía de los primeros días de Marzo y ésa va a ser una nueva ruta para disfrutar con amigos moteros.

Con la noche bien avanzada fuimos hasta la capital, San Salvador de Jujuy a comer pizza (sin salsa para mí, por supuesto je je je) En las dos YBR 250 y la Motomel, Centauro con Solange, Marcelo y un servidor. Destacable la calidad de la pizza, muy buena y de rico sabor. También compartimos unas cokes mientras pasaba a vicenda en una cena de pizza ybrera, pero esta vez al Noroeste del país.

Luego de la pizza, consulté a la muchachada si de casualidad no habría algún cantobar en las cercanías y… adivine qué? Siiiii!!! Había karaoke! Así que enfilamos para Kolor, donde había cantobar y aproveché e hice un temita de Ricky Martin, pero el software me jugó una mala pasada ya que la letra aparecía en estrofas cuyo orden era muy distinto del tema original y eso me obligó a pilotearla cuando trataba de cantar, más allá del talento o no para cantar, la letra estaba como “tildada” y obligaba a hacer magia para seguir el hilo de la canción, en todo momento.

Al día siguiente, iba a llegar la ocasión de rutear por las montañas, y eso es algo que esperaba con ansias desde que decidí venir hasta Jujuy, pero ésa… ésa será otra bitácora.

CONTINUARA…

Abrazo grande a todos
Danny Karaoke

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Mensaje por Invitado el Mar 17 Feb 2009, 03:03

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